Los procesos tradicionales de construcción requieren el uso de combustibles fósiles y una alta demanda energética, que son las principales fuentes de liberación de CO2, lo que ocasiona que el sector de la construcción tenga un fuerte impacto ambiental. 

 

 

Uno de los problemas principales durante el proceso de la construcción es que siempre existirán sobrantes de material. Se estima que de la producción de 6.5 millones de toneladas de desechos, 11% proviene de la construcción, convirtiéndolo en la industria que más volumen de residuos genera. 

Asimismo, el sector de la construcción es uno de los mayores explotadores de recursos naturales y la mayoría de ellos no son renovables. Es responsable de 39% de emisiones de CO2 relacionadas con la energía y los procesos. Algunas empresas están empezando a cambiar poco a poco, aplicando tecnologías modernas y sostenibles, como la energía solar o los materiales duraderos que ayudan a reducir los residuos y minimizar el uso de energía. También hay formas de que las empresas de construcción reduzcan sus huellas de CO2 que no implican necesariamente grandes inversiones pero que su impacto ambiental es menor. 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *